Esta es probablemente la sección más leída del CV. El reclutador busca acá la prueba de que el perfil profesional es real. Vamos a ver cómo describir cada trabajo para que se note el aporte de cada experiencia, y no solo el cargo ocupado.
La experiencia laboral no es una lista de trabajos: es una lista de aportes. Si en cada experiencia solo aparece el cargo y las fechas, el CV pierde fuerza. Si en cada experiencia aparece qué hizo la persona, con qué herramientas, y qué resultados generó, el CV cobra vida. Veamos cómo lograrlo.
Los verbos de acción transmiten iniciativa y resultados. En lugar de escribir "encargada de la atención al cliente", quedando más fuerte: "atendí a clientes en mostrador" o "gestioné reclamos y consultas". Te dejo algunos verbos útiles según el tipo de tarea.
Cada función empieza con un verbo de acción en pasado. Cuando se puede, conviene agregar números o resultados: cantidad de clientes, monto facturado, tiempo de reducción, etc. Los números le dan peso a la experiencia.
Si nunca tuviste un empleo formal con recibo de sueldo, el CV puede incluir igual experiencias que demuestren capacidad de trabajo, responsabilidad y aprendizaje. Lo importante es que sean reales y verificables. Estos son ejemplos válidos para incluir en la sección de experiencia:
Ayudante en negocio familiar, niñera, cuidado de adultos mayores, pintura o construcción para vecinos, peluquería a domicilio, repostería por encargo.
Pasantías escolares, prácticas profesionalizantes, prácticas en oficios. Aunque no hayan sido remuneradas, son experiencia formativa.
Trabajo en comedor barrial, club, parroquia, ONG, cooperadora escolar. Sumá las tareas concretas que realizabas.
Si tuviste un emprendimiento propio (venta por redes, oficios, servicios), también cuenta. Describí qué hacías y los resultados.
Agregá una experiencia por cada trabajo o actividad relevante, empezando por la más reciente. Podés agregar tantas como quieras, eliminarlas o reordenarlas. En cada una, el botón "Sugerir descripción" arma una propuesta usando verbos de acción según el puesto.
Un trabajo en un comercio chico, descrito con verbos de acción y un logro concreto, le gana a un trabajo en una empresa conocida descrito con frases vagas. El reclutador no busca el nombre de la empresa: busca qué hiciste ahí adentro. Por eso, dedicarle tiempo a esta sección vale tanto la pena. En el próximo módulo vamos a trabajar con la formación académica, que complementa lo que viste en este.