El encabezado del CV es lo primero que ve el reclutador. Tiene que ser claro, profesional y, sobre todo, cuidadoso con tu información personal. Vamos a ver qué incluir y qué dejar afuera, siguiendo las recomendaciones actuales de recursos humanos.
Hace algunos años, los CV incluían DNI, fecha de nacimiento, dirección completa, estado civil y hasta cantidad de hijos. Eso cambió. Las normativas actuales de protección de datos personales, y las buenas prácticas de recursos humanos, recomiendan exponer la mínima información necesaria para que el reclutador pueda evaluar el perfil y contactarte. El resto se intercambia más adelante en el proceso de selección, cuando hay interés concreto y un canal seguro.
El CV puede pasar por muchas manos desconocidas: sistemas automáticos, agencias de selección, distintas personas en la empresa que postula. Cada uno de esos pasos es una oportunidad para que tus datos se filtren o se usen mal. Por eso conviene exponer lo mínimo necesario.
Esta es la recomendación oficial del modelo Europass (el formato europeo de CV) y la práctica habitual de los departamentos de recursos humanos en Argentina. El teléfono se intercambia recién cuando hay interés concreto, generalmente por correo o por mensaje vía la plataforma de empleo. El DNI y el resto, recién al avanzar en el proceso de selección.
El correo electrónico es probablemente el dato más importante del encabezado: es el canal por el que el reclutador va a comunicarse. Conviene que cumpla tres condiciones: que sea profesional, que sea identificable (que se vea quién es la persona) y que lo revises seguido (no sirve un correo que no abrís nunca).
Si el correo actual no es ideal, crear uno nuevo en Gmail toma cinco minutos y es gratuito. El formato más recomendable es nombre.apellido@gmail.com. Si está ocupado, se puede agregar un número (no de fecha) o usar un punto distinto. El correo nuevo puede usarse solo para búsquedas laborales: así se mantiene separado del personal y se revisa con foco.
El encabezado tiene que ser breve, profesional y proteger tus datos. Solo lo necesario para que el reclutador pueda identificarte y contactarte por correo.
La tendencia actual en recursos humanos es no incluir foto en el CV. La razón es simple: para evitar sesgos inconscientes en la selección (por edad, género, apariencia). El currículum debe ser evaluado por las competencias, no por la imagen.
Hay algunas excepciones donde sí puede sumar incluir foto profesional: puestos de atención al público presencial (recepción, ventas en local, gastronomía con contacto directo), modelaje, comunicación audiovisual. Fuera de esos casos, conviene no incluirla. Si decidís incluirla, debe ser foto profesional: fondo neutro, vestimenta acorde al rubro, expresión seria pero amable. Una foto de WhatsApp o de una salida nunca va en un CV.
Ahora vamos a cargar los datos que van a aparecer en el encabezado de tu CV. Mientras escribís, vas a ver una vista previa de cómo queda. Los datos se guardan en tu navegador y se completan a medida que avancés en los módulos.
Un CV con datos justos transmite criterio y conciencia de la propia información. Quien recibe el currículum nota que la persona sabe lo que comparte y lo que no, y eso suma. En cambio, un CV con DNI, teléfono y dirección completa en el encabezado suena a una época anterior y, sobre todo, expone innecesariamente. Ya completaste la primera parte de tu CV. En el próximo módulo vamos a ver cómo escribir tu perfil profesional: esa frase de presentación que aparece justo debajo del encabezado.