Muchos emprendedores comienzan facturando como monotributistas. Lo que se paga todos los meses por monotributo es un costo fijo del emprendimiento y, como tal, también debe estar contemplado dentro del precio. Veamos cómo.
Hasta acá vimos costos productivos, costos fijos de operación, márgenes y estrategias de precio. Ahora aterrizamos en algo muy concreto de la realidad argentina: para emitir factura legalmente, el emprendedor está casi siempre inscripto en el monotributo. Y ese aporte mensual, que va creciendo según lo que se factura, debe estar contemplado dentro del precio.
El monotributo es un régimen tributario simplificado: el emprendedor o trabajador independiente paga un único monto mensual fijo que reemplaza tres aportes distintos: el impuesto a las ganancias, el aporte al sistema previsional y la obra social. La ventaja principal es que no es necesario llevar contabilidad compleja ni hacer presentaciones de IVA. Se paga una cuota mensual y queda todo cubierto.
El monto de esa cuota mensual depende de la categoría en la que está inscripto el emprendedor. La categoría se determina principalmente por la facturación anual estimada, aunque también influyen otros factores como el lugar físico utilizado y el consumo eléctrico.
Reemplaza al impuesto a las ganancias y al IVA que pagaría un responsable inscripto.
Va al SIPA. Mientras se aporta, se suman años para la jubilación futura.
Permite acceder a cobertura médica para el titular y su grupo familiar primario.
El monotributo tiene categorías que van de la A en adelante. La mayoría de los pequeños emprendedores se ubican en las primeras (A, B, C, D). A continuación se presenta una tabla orientativa con los topes de facturación anual y las cuotas mensuales aproximadas para 2025-2026, solo a fines pedagógicos.
| Categoría | Facturación anual hasta | Cuota mensual aprox. |
|---|---|---|
| A | $ 7.800.000 | $ 35.000 |
| B | $ 11.500.000 | $ 42.000 |
| C | $ 16.000.000 | $ 50.000 |
| D | $ 19.500.000 | $ 65.000 |
| E | $ 23.000.000 | $ 85.000 |
Valores referenciales aproximados. Consultar valores actualizados en AFIP antes de aplicar.
La cuota del monotributo es un costo fijo del emprendimiento: se paga aunque no se venda nada. Por eso entra en los costos fijos al calcular el punto de equilibrio.
Una pregunta práctica que ayuda a dimensionar el impacto del monotributo es la siguiente: de cada unidad que se vende, ¿cuánto del precio se va en cubrir la cuota? Si la cuota es de $ 35.000 y se venden 100 unidades al mes, cada una carga $ 350 de monotributo. Si se venden 500, cada una carga solo $ 70. Cuanto más se vende, menos pesa la cuota por unidad.
A continuación vamos a calcular cuánto pesa la cuota del monotributo por unidad vendida. Se ingresa el monto de la cuota y la cantidad de unidades vendidas (o estimadas) en un mes. La calculadora muestra qué proporción del precio de cada venta se destina a cubrir el impuesto.
Muchos emprendedores comienzan sin facturar y luego se preguntan cómo hacen para crecer. La factura no es un trámite: es la herramienta que permite venderle a empresas, a otros monotributistas y al Estado, y permite construir un historial comercial. La cuota mensual del monotributo, aunque pueda parecer cara al principio, suele ser muy inferior al costo de no poder facturar. La recomendación es integrarla al precio desde el primer día. Esto evita sorpresas a fin de mes y permite tomar decisiones con todos los números a la vista.